Hemeroteca del mes May, 2008

Vale la pena resaltar el surgimiento del Club Networking TIC, a propósito de la Web 2.0 y el trabajo colaborativo. La invitación está abierta para todos, lo deja claro Philippe Boland en el boletín que hace un par de días anunció la existencia del nuevo sitio web de este club:

“Abrimos este espacio donde podrás participar activamente y de manera conjunta, generar contenidos académicos, científicos, tecnológicos, productivos y de investigación; dar a conocer tus eventos, impulsar y promocionar proyectos, proponer y consultar artículos, participar en todos los foros, intercambiar recursos, compartir experiencias con el fin de aprender a través de los demás, socializar políticas, culturas, nuevas tecnologías de la información y la comunicación en Colombia y América Latina”.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín

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Para entender la magnitud de la debacle de los periódicos en Estados Unidos solo falta ver esta gráfica que publicó el blog graphicdesignr.com. En lo que va del 2008, los diarios estadounidenses han recortado 3,157 puestos.

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Web 3.0 es un concepto que intenta acuñarse en la terminología de las TIC por estos días. Pareciera que se trata de una evolución de la red que derivará en una automatización de datos, y esto hará más fácil la búsqueda y la relación de contenidos de la internet. Todo, cada vez más en manos de aplicaciones de software, y en supresión del operario humano.

Cuando muchos ni siquiera saben de qué se trata la Web 2.0 (así interaccionen en ésta) se añade una tercera versión de la internet. Y aunque hay información escrita sobre esto, percibir exactamente de qué se trata es una tarea difícil; la mayoría de los textos no reflejan más que una serie de incomprensiones con poca relación entre sí.

Parecen hablar de asuntos distintos, añadir diferentes propiedades y características a la Web 3.0 y -sin aludir al escepticismo- prometer escenarios que para muchos podrían ser lejanos de la realidad. La definición más simple de este concepto en relación con los anteriores (web 1.0 y 2.0) la otorga Wikipedia:

“Web 1.0 es una red que permite leer. Web 2.0 es una extensión, que permite leer y escribir, concediendo a los usuarios en un papel activo. Web 3.0 podría extender este papel permitiendo que la gente además de leer y escribir pueda modificar el sitio web”.

No debe olvidarse que así sucede siempre con la tecnología. Primero comienza una fase de especulación; en ésta se dice que el producto X tendrá un número indefinido de posibilidades que superan la imaginación del más despabilado.

Luego, meses o años después, X entra al mercado y se constata que ciertas características –de las que se hablaba tiempo atrás- sí están, mientras otras se quedaron en la quimera. Después –sin que pase mucho tiempo por la vertiginosidad de los días- entrará una versión superior que dejará a X casi en la caducidad.

Hoy, cuando aún la mayoría todavía nos maravillamos con las peripecias de la web 2.0, e incluso sigue siendo necesario que quienes saben al respecto lleven sus charlas al público en general, entra la web 3.0 -sin que entendamos bien de qué se trata- a encabezar el podio de paradigmas de las TIC.

¡Y pensar que en los países subdesarrollados los niveles de conectividad y conocimiento informático son misérrimos! Pero esto no es problema de los señores que inventan nombres, evoluciones y revoluciones para la Internet, como Tim Berners-Lee (inventor de la World Wide Web –WWW-). La web no puede estacionarse para esperar que los gobiernos de los países latinoamericanos en sincronía con grandes empresas se encarguen de dotar de computadores y conexiones a internet a la población.

Cuando esto suceda, ya habrá pasado la Web 3.0, 4.0, 5.0, 6.0… aventúrense ustedes a pensar hasta qué número.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín

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