Camilo Sixto Baquero, periodista de eltiempo.com

En la celebración de sus 8 años de vida digital, radio Altair realizó un conversatorio con Camilo Sixto Baquero, periodista de eltiempo.com, en torno a los retos del periodismo digital.

El joven periodista habló desde la experiencia que ha obtenido trabajando en uno de los medios más influyentes de la opinión pública colombiana. Luego de un breve recorrido por las generalidades de la Web y los principios del periodismo digital, Baquero se centró en los mitos que rodean este oficio.

Mencionaré los elementos enunciados por el periodista como concepciones ficticias, que se suman a las reseñadas en el post anterior:

El periodismo digital…

  1. Requiere altos conocimientos técnicos: Baquero sostiene que el periodista digital no ineludiblemente debe dominar las 35 habilidades que Max Magee -magíster de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Northwestern- clasificó como “necesarias para el desempeño de los profesionales de la información en la actualidad: lenguaje HTML, flash, usabilidad web, cómo escribir para Internet, uso de sistemas de administración de contenido, creación de productos multimedia, edición de audio y video, administración de comunidades en línea, análisis de métrica, formas alternativas de contar historias y otras que son necesarias para integrarse a la llamada revolución de los blogs.” (tomado de Leivalalleva).
  2. Demerita aspectos del periodismo tradicional.
  3. Mata la crónica y el reportaje: el periodista recordó una frase del periodista y escritor Juan José Hoyos para reivindicar las posibilidades de narración en el ámbito digital: “Contar historias es transmitirle al lector, con todos sus detalles, la realidad en su totalidad, como una vivencia de los sucesos en la que se involucran todos los sentidos”. ¿Qué mejor manera de explorar la información con los sentidos que desde la hipermedia?
  4. “Colgar” en Internet lo mismo que en el impreso: en Latinoamérica, sólo el 27% de las publicaciones online son contenido propio, y de éstas el 80% son noticias de última hora. Puede ser éste uno de los mitos que más trabajo implicará romper.

  5. Es sólo para periodistas jóvenes: para derribar esta ficción el periodista ejemplificó con la presencia de José Navia y Guillermo Franco en el periodismo digital.

  6. Es más caro: a pesar de los costos que implica la instalación de servidores, pago de dominios, desarrollos de Web y multimedia, dotación de equipos, capacitaciones, etcétera, bastaría sólo comparar tal valor con el del tiraje y distribución de las versiones impresas.

  7. Demanda mucho tiempo extra: mito no desmitificado del todo. El constante desarrollo de herramientas, la aparición de aplicaciones, de temas y demás asuntos cuya dinámica se corresponde con la vertiginosidad de la Red -además del hipertexto que nos absorbe para navegar de aquí para allá en busca de más información- hace que el trabajo del periodista digital demande más tiempo. Contar la historia valiéndose de ayudas audiovisuales, infográficas o hipermediales también requiere dedicación.

  8. Es menos “divertido” y profesional: lastimosamente, muchos periodistas tradicionales emprenden campañas inquisidoras contra el profesionalismo de los que se desempeñan en el ámbito digital, lo que ha hecho que este mito sea uno de los más “fuertes”. La diversión es un asunto sin discusión, en definitiva “no tienen la razón”.

  9. Es lo que se gana los premios de periodismo: Baquero insistió en cómo realizar trabajos periodísticos pensando en obtener premios va en detrimento de la legitimidad del oficio,  pierde calidad de “corazón”. Es decir, cómo se desprende de la base de informar para “llegar a ganar”.

Concluido el conversatorio y la celebración de los 8 años de Altair, sólo resta augurarles nuevos éxitos con los avances que han tenido en su sitio y en su programación. El debate en torno a los mitos del periodismo digital continúa abierto; seguiremos publicando las construcciones que se hagan al respecto para enriquecer la discusión, y esperamos que nuestros lectores se unan con sus aportes.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín