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Las redes sociales parten acaso de la intención de probar la teoría de seis grados de separación, propuesta desde 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en uno de sus relatos, llamado Chains. Para aquel entonces se creía que “6 saltos” es la medida de separación entre una persona con cualquier otra en el planeta; esto es, con sólo 4 intermediarios.

Algo escrito hace ya casi 80 años hace eco actualmente porque durante el tiempo que ha transcurrido se han realizado algunos estudios, sobre todo en Estados Unidos, sin mucho éxito para probar la teoría. Sin embargo, el asunto fue retomado en 2003 por un sociólogo de la Universidad de Columbia -Duncan J. Watts-, quien en su libro Six Degrees: the science of a connected age contempla obviamente nuevas variables. La más importante de éstas, claro está, la Internet.

Continuando con las contribuciones desde la academia, un estudio reciente de la Universidad de Minesota se vale de las redes sociales como herramienta para la educación, dadas las posibilidades de compartir información en diferentes formatos y la implicación del estudiante en el uso de blogs, edición de videos, fotografía, etcétera.

Es obvio que expresar abiertamente que MySpace o Facebook son educativos genera inmediatamente oposición; el carácter de “educativo” lo atribuye directamente el uso que a este tipo de herramientas se dé, no la plataforma por sí sola. Frente al tema de qué recursos tecnológicos pueden ser más apropiados para su implementación pedagógica, el experto Nelson Roldán, profesor de la universidad pionera en Colombia en educación virtual (FUCN) expresa lo siguiente:

“… depende de la planeación desde la perspectiva pedagógica y didáctica que se presente en un diseño instruccional preciso, transparente y que movilice y deje aprender de forma autónoma, colaborativa y cooperativa al estudiante. […] De alguna manera las herramientas, cualquiera que sean, facilitan el aprendizaje en un ambiente virtual como tal, pero no lo garantizan”.

Retomando el tema de los seis grados de separación, parece que hay una tendencia a la especialización en las redes sociales que rompería con la intención de constatar esta teoría. Digamos que hay grupos de personas- grupos económicos generalmente- que últimamente le están apostando a generar redes sociales específicamente para determinados asuntos. Veamos:

Hace unos meses el New York Times creó para sus lectores una red social para compartir noticias, opiniones y sugerir lecturas, entre otras funciones diseñadas para la interacción en y para este diario. Precisamente para grandes organizaciones, Microsoft decidió finalmente subirse al barco de la Web 2.0 con la creación de su propia red social, Townsquare. Aunque aún no ha “salido al aire”, ya se habla de sus funcionalidades , de su amable entorno gráfico, su compatibilidad con otros servicios de la misma corporación, y se le augura un buen futuro por su enfoque: es una red social delimitada al campo profesional.

Una importante marca de ropa y calzado deportivo estrenó un espacio para que, según ellos, los usuarios se expresen libremente por medio del arte y la fotografía. Si bien es superior a otras redes sociales en términos de diseño, es muy limitado el contacto con otras personas y la “movilidad” dentro de la plataforma, lo que lleva a la conclusión lógica y detectable a simple vista: más que una red social, es una táctica de mercadeo para atraer público a sus productos.

Con intenciones más encausadas a compartir y encontrarse en un espacio virtual, Abecindario.com es una comunidad en que los integrantes se hacen “vecinos” a partir de sus gustos, manifestados en las palabras que deciden incluir en el abecedario de sus vidas. Para una mejor comprensión, tomo de Desde mi blog las palabras de su creador, Marc Roure:

“Abecindario es el sitio donde cualquier persona puede compartir palabras. Nada más sencillo que esto. En abecindario.com todo el mundo podrá componer el abecedario de su vida, de sus grupos de música preferidos, de sus gustos culinarios o de sus prendas de ropa predilectas. Cuando dos o más personas comparten una palabra en su abecedario estas se convierten en vecinas, toda la gente con la que alguien comparte palabras será pues su comunidad de vecinos. ¿Romántico, verdad?”.

Con fines de compartir altos conocimientos salió la polémica IntelligentPeople hace unos meses. Ésta es una red social a la que sólo tienen derecho a registrarse las personas cuyo coeficiente intelectual sea superior; para garantizarlo, el “aspirante” debe aprobar un test de IQ que consta de 18 preguntas de razonamiento lógico con imágenes, a responderse en un tiempo máximo de un minuto cada una.

Al 30 de abril de este año Intelligent People sólo contaba con 700 miembros, según la Flecha. La intención de esta red social es interactuar y establecer relaciones sólo con personas tan inteligentes “como tú” (claro, si apruebas el test). A continuación una muestra de cuán complejo puede ser. No se engañen, puede ser más difícil de lo que aparenta; por alguna razón han sido juzgados porque su proceso de selección puede llegar a ser muy discriminatorio.

Seguramente con el pasar de los días y con una Web 2.0 entronizada que vaya dejando lugar a la aparición de la versión 3.0, las organizaciones que están atrasadas en la vinculación de sus públicos tratarán de exprimir herramientas como las redes sociales con más frecuencia. Por lo tanto, esta especificidad -que en mercadeo se llama “segmentación” de públicos- será reiterativa y cada vez más común, quizá hasta el punto de saturación en que dejan de constituirse como innovación.

De allí se infiere que nuevamente las organizaciones pierden la atención de sus potenciales clientes, lo que se consideraría nuevamente como un desacierto de las empresas en sus intentos por “actualizarse” en lo relacionado con Internet. Así suele la publicidad dar la vuelta a un círculo vicioso de cautivar-perder afiliaciones de públicos, círculo cada vez más pequeño por la crisis publicitaria que abruma los medios de comunicación en general.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín.

Un comentario en “Especificidad en las redes sociales”
  1. AndresCavelier.com » Sobre redes sociales y su no-uso dijo:

    […] en Internet”, en palabras del profesor José Luis. Pero aunque de varias formas se ha visto cómo son aprovechadas las redes sociales y qué nivel de especificidad pueden alcanzar, el siguiente video da cuenta de su falta de aprovechamiento en el escenario laboral colombiano (lo […]

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