Medellín es la segunda ciudad más importante de Colombia en cuestiones económicas, lo que deriva también en el ámbito político porque una cosa va de la mano con la otra. Sin embargo, uno de los asuntos que los medellinenses pueden afirmar con total seguridad de que no caen en regionalismos ni en orgullo local exagerado (como es costumbre caer aquí) es que esta ciudad es la primera en conectividad y en gestión de iniciativas digitales para la educación. Esto es lo que la hace la primera ciudad digital de Colombia, según el Observatorio de Medios de noviembre de 2007.
Lo que extraña es que todavía hoy muchas de las grandes asociaciones y gremios de la ciudad -y del departamento del cual es su capital (Antioquia)- han explorado más en las junglas de Candamo que frente a una máquina conectada a Internet.
No necesariamente todo lo existente en el mundo presencial debe reflejar su imagen en la virtualidad, pero considero que hay ciertas profesiones que obligatoriamente -por lo menos desde la academia y desde sus agremiaciones- deben estar al tanto de los cambios… más cuando son cambios en los medios de comunicación e información… más cuando tales asociaciones pertenecen precisamente a ese ámbito.
Así las cosas, me encuentro esta mañana en la bandeja de mi correo con una invitación de la Asociación de Periodismo de Antioquia. Se trata de una tertulia próxima a realizarse acerca de la incidencia de los cambios de las empresas informativas en el ejercicio del periodismo. Esto es, señores, Internet, periodismo digital, convergencia en salas de redacción, nuevos medios, nuevos públicos, web 2.0., etcétera… Todos, temas que hemos tratado en este blog.
Mayor fue mi sorpresa cuando quise obtener más información sobre la APA (Asociación de Periodismo de Antioquia) y en mi buscador no encontré ni siquiera un sitio Web estático, de esos de vieja data. No es primera vez que no encuentro información acerca de una organización en la Internet, pero esta vez se trata de una agremiación que nos representa a todos los periodistas de este departamento.
En Antioquia podríamos decir -especialmente en Medellín- que hay sobrepoblación de comunicadores y periodistas; que nuestras academias, muchas de las cuales se destacan nacionalmente por la calidad de su formación, paren y parirán como conejos cientos de periodistas y comunicadores cada semestre… por eso sorprende que un tema que ya hizo eco en otras partes del mundo (o del país), que diariamente “quiebra” diarios en Estados Unidos, que desde la academia sólo algunos tratan de incluir en las cátedras de periodismo, aquí siga siendo subestimado, subvalorado, subestudiado, subtratado. ¡Seguimos siendo tan parroquianos!
Señores de la APA. Presten atención a la tertulia que ustedes mismos están promoviendo para que, por favor, se pongan al tanto de los cambios. Cambios que para una profesión como la nuestra es imperdonable que pasen por alto. Y no es ésta una petición ciberadicta, pero la sensatez radica en hablar y aplicar, entonces ojalá que una agremiación tan importante comprenda la necesidad de actualización y las posibilidades a las que desde ésta pueden acceder.
La Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia, por ejemplo, lo entendieron hace mucho tiempo, como puede verse. Creo que estamos en la obligación, como comunicadores y periodistas, de tener más tacto frente al tema de las TIC; por lo menos podríamos hacerlo mejor -sin agraviar- que Asocaña.
Hago extensiva la invitación de la APA a nuestros lectores; pero ojalá la próxima vez que reseñemos algo relacionado con esta asociación haya por lo menos una URL para hipervincular.
Laura Camila Caro Salcedo / Medellín

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