El abogado Diego Buitrago, quien lleva buen tiempo dedicado a investigar sobre derecho en y para la Red en su Grupo de Estudios Jurídicos en Informática y Tecnología, de la Universidad CES, fue invitado por la Especialización en Periodismo Electrónico de la Universidad Pontificia Bolivariana sede Medellín para hablar de un tema tan importante como ignorado: ¿Es posible regular las redes sociales?

A manera de introducción, el experto recordó con la audiencia unas escenas de la afamada película Matrix, que  si bien fue lanzada hace casi diez años en algunos conceptos define la filosofía de algunos modos de interacción de la Internet, especialmente en las redes sociales.

World of Warcraft, el popular juego de estrategia  al que acceden millones de usuarios simultáneamente, fue otro de los ejemplos traídos a colación por el profesor Buitrago, quien incluso analizaba asuntos anatómicos como la capacidad dactilar de las nuevas generaciones conectadas.

Un panorama amplio fue abarcado por el abogado, desde la generación de los punto-com al origen Facebook, para sumergirse en el tema de lo normativo. En este post planteamos escuetamente algunos de los más importantes planteamientos de Diego Buitrago.

  • La existencia de una Constitución Política del Ciberespacio tiene como principal problema a afrontar la aterritorialidad de la Internet, dado que cada país sanciona las conductas delictivas que ocurren en su territorio, pero -por ejemplo, existen muchos casos como el del virus I love you -causante del colapso de miles de sistemas informáticos de todo el mundo- que fue originado en Manila, Filipinas antes del nuevo milenio y a pesar de su capacidad de daño masivo no pudo ser castigado jurídicamente.
  • Aparece también la necesidad de regular relaciones internacionales virtuales. La Brecha Digital, que es la “distancia” entre países ciberricos y ciberpobres ya ha sido objeto de discusión política.
  • La normatividad para la Internet exige que los Estados deban ponerse de acuerdo, pues tal reglamentación supone la existencia de un órgano lesgislativo. Se pregunta el profesor Buitrago por cuál ente podría asumir este rol: “¿La ONU, el G8, MERCOSUR, la Comunidad Andina de Naciones?”.
  • Si bien en el contexto colombiano existe la Ley de Habeas Data, que vela por la protección de información crediticia y financiera, hace falta garantizar la seguridad de datos sensibles (toda información susceptible de usarse para efecto de acciones delictivas), como en el caso español con la Oficina de Protección de Datos.
  • No obstante, se plantea y se seguiría planteando la lucha entre la reserva del dato jurídico y la de conseguir el dato sin revelar la fuente, un asunto de “choque” entre los estamentos judiciales y, el más fiel ejemplo, los medios de comunicación. Es común en Colombia -como ilustra el experto- que la información que debe ser de acceso único para el aparataje judicial “se filtre” en los medios de comunicación y a estos últimos no se les puede exigir una especie de rendición de cuentas por la obtención de tales datos apelando al derecho de reservarse las fuentes de información.
  • Otro asunto que ha de mantenerse en la mira es qué hacer frente al escarnio público virtual. En Medellín ocurrió hace poco la masiva difusión de los datos y la fotografía de un supuesto acosador sexual, que resultó siendo un joven universitario objeto de una broma pesada que acabó con su reputación. Diego Buitrago recuerda también el caso Entel, de Chile.

Otros de los asuntos más importantes expuestos por el abogado en su conferencia pueden escucharlos a continuación, en tres fragmentos de audio. En el primero habla, desde su experiencia,  acerca de una “sorpresa” relacionada la Constitución Política del Ciberespacio; en el segundo audio el ponente da cifras de la conectividad en Suramérica. El tercer segmento resulta especialmente interesante, pues explica las contradicciones de la normatividad colombiana en relación con el tema en cuestión.

Boomp3.com

Boomp3.com

Boomp3.com

Laura Camila Caro salcedo y Camilo Arango Bedoya / Medellín