La competencia por abarcar el mercado de Internet móvil en Colombia por fin ha comenzado. El servicio de conexión de alta velocidad, que venía siendo “dominado” de manera incipiente por uno de los operadores de telefonía móvil del país, ya se constituye de dos alternativas más para el público.

Si bien Comcel ya venía trabajando con tecnología de tercera generación (3G) desde comienzos del año, salvo algunos de sus usuarios casi nadie conoce de las posibilidades de este servicio, quizá por falta de mejores estrategias publicitarias que explicaran al público de qué se trataba.

Hace unos días Tigo y  ahora Movistar Colombia incursionan en el negocio, ofreciendo a sus usuarios tecnología 3.5G, que ofrece ciertas ventajas como mayor velocidad de navegación en comparación con el servicio de Comcel.

Ya que la pugna está declarada y que los beneficios son muy similares entre estos proveedores, no cabe duda de que el precio sea el norte que guíe la brújula de consumo de los usuarios.

En ese sentido, Movistar pareciera llevar la ventaja, no por ser más barato sino por ofrecer tarifas de menor cuantía para velocidades de navegación más baja. También por tener en cuenta el modelo prepago para quienes requieren tener un control sobre el consumo.

El caso es que un asunto verificable del mercado consiste en que entre mayor competencia haya, mayores beneficios hay sobre la mesa para los usuarios; esperemos que las luchas por ofrecer la mejor alternativa al mejor precio entre estos tres operadores deriven en cada vez más gente accediendo a Internet… así sea para paliar un poco la brecha digital desde la telefonía celular, que es la más difundida entre los colombianos.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín