Texto de mi columna de hoy en el periódico Portafolio, de Colombia:

Lo que más me sorprendió de mi visita a Chicago para la jornada electoral de Estados Unidos fue la escena que presencié la noche del 2 de noviembre en la sede de campaña del ahora presidente Barack Obama.

Docenas de jóvenes recién graduados de la universidad trabajaban de forma frenética alimentando el sitio web de Obama y redes sociales como Facebook y Twitter.

Como luego vinimos a entender, el pilar de la victoria de Obama radicó en sacarle provecho a las nuevas tecnologías de comunicación, la llamada Web 2.0.

Ahora, ya desde la Casa Blanca, el presidente Obama promete revolucionar la manera como los políticos deben hacer uso de blogs, videos y otros instrumentos digitales para gobernar. Esto, por supuesto, también se aplica a Colombia, donde comenzamos a ver intentos aislados de políticos ansiosos por entender el potencial de la Internet. Entre ellos, Sergio Fajardo, Rafael Pardo, Piedad Córdoba y David Luna.

En la última semana, Obama y los demócratas han anunciado dos grandes iniciativas comunicativas de tal envergadura que lo hacen a uno pensar que la estrategia web de su campaña fue apenas un ejercicio de calentamiento.

La primera de ellas fue el relanzamiento del sitio oficial whitehouse.gov, exactamente un minuto después de la investidura de Obama. Este sitio web se diferencia de los anteriores porque busca ‘conectar’ al Gobierno con los ciudadanos y hacerlos ‘participar’ en la elaboración de las políticas, con la idea de generar mayor ‘transparencia’.

En el nuevo whitehouse.gov, que apenas está en desarrollo y que puede mejorar, llama la atención el blog, el canal de videos, las galerías fotográficas y la funcionalidad que permite a cualquier persona registrarse para recibir comunicaciones de la Casa Blanca.

Hasta el momento el mayor hit ha sido la sustitución del tradicional mensaje radial de los sábados por un mensaje en video, que la Casa Blanca publica en su sitio web y en su canal de YouTube. El primero de esos videos, publicado el sábado pasado, ya había sido visto el martes por casi un millón de personas. ¡Un millón!

La segunda gran iniciativa fue la creación la semana pasada de Organizing for America, una entidad del Partido Nacional Demócrata que buscará moldear la opinión pública en temas como la salud y el medio ambiente, utilizando las redes sociales, el correo electrónico y los mensajes de texto para reconectar con los 13 millones de personas que Obama reunió durante su campaña.

Con ambas iniciativas, Obama busca de manera inteligente establecer un canal de comunicación directo con los ciudadanos, sin pasar por el filtro de los medios.

En Colombia hace falta que la mayoría de los políticos y candidatos a presidente se pongan las pilas en este campo. En Chile, por ejemplo, el candidato presidencial Sebastián Piñera acaba de lanzar una importante estrategia de campaña basada en la interacción con el electorado a través de Internet y las redes sociales.

La fiesta de la política digital apenas comienza. Y los políticos que no arriesguen en la web quedarán obsoletos.

ANDRÉS CAVELIER Periodista y consultor de nuevos medios