Hace pocos días un jazzista de Medellín me habló de una alternativa muy novedosa ingeniada por una empresa en Bogotá: Yimup, dedicada a la producción y comercialización de Blues y Jazz local. Después de que el joven comprara una camiseta en dicho lugar recibió una tarjetica azul con la inscripción “bono de regalo”.

El novedoso bono consistía en la posibilidad de descargar una canción de una popular banda de Jazz bogotana. Para efectuar la descarga, era necesario primero instalar una plataforma de audio y gracias a una clave existente en el  bono se podía bajar la canción.

Mi amigo me refirió el caso con una gran alegría y exaltando el ingenio de la estrategia, y como respuesta a su entusiasmo, mi pregunta casi que obligada fue “¿ya la descargaste?”, a lo que él contestó “no, ya lo había hecho antes por otro medio”.

Esta anécdota pone en un mismo plano la creatividad para las estrategias que se realizan con Internet como vía y la recursividad que han tenido que adquirir los países del tercer mundo para poder enmarcarse en unas dinámicas que le son bastante ajenas, más aún teniendo en cuenta la brecha digital y económica que para este país sigue siendo una realidad.

Crecimiento lento…

Hace unos meses cubro en este blog el tema de los negocios digitales con énfasis en Colombia. Curiosamente, a diario Andrés tiene novedades qué contarme sobre acontecimientos en el mercado digital en Estados Unidos, mientras yo todos los días me veo a gatas para poder encontrar un tema para publicar.

Es cierto que gracias a algunas medidas que ha tomado el gobierno colombiano en este sentido algunos campos han crecido lentamente, como la banca en Internet -que se ha visto estimulada por las facilidades de pago que ha propiciado en el caso, por ejemplo ,de la Planilla Única-. Sin embargo, no podemos aseverar con certeza que en Colombia haya un crecimiento ni siquiera cercano al que existe en  otros países hispanos (España, en el mejor de los casos), por una sencilla razón: hace falta aún mucha conectividad y apropiación para llegar a ese alcance.

Para la muestra un botón…

En Estados Unidos y Europa la web Match.com, dedicada a la creación de parejas por Internet con base en un perfil común es una estrategia bastante exitosa, con más de 20.000 usuarios en 240 países. Lo llamativo es que en su menú principal Colombia ni siquiera aparece entre las opciones a elegir, incluso de América Latina los únicos países que sobresalen son Brasil y México.

Sin embargo Facebook, una herramienta gratuita que puede tener alcances similares, ha manifestado que Colombia es el país de América Latina con mayor cantidad de usuarios inscritos a dicha red social.

Con base en esto, podemos concluir que si bien los colombianos tienen un buen grado de inserción en la dinámica digital, la economía y la cultura colombiana aún no están listas para esos modelos económicos que sí aplican en otros países, porque buscamos en Internet servicios gratuitos lo que en su mayoría subsidia la publicidad.

Sin embargo…

A pesar de estas conclusiones a las que me han llevado búsquedas interminables en Internet, sin éxito alguno,  tengo que agregar que hace poco en una reunión de conocedores del tema en Bogotá, varios de los asistentes coincidieron  en cuestión de unos 5 a 10 años la curva de los negocios en Internet en Colombia dará un salto y las empresas que logren posicionamiento en este lapso de tiempo alcanzarán un gran crecimiento económico en un momento clave.

Aunque aún no es claro cuál será el modelo exitoso de desarrollo del negocio de los contenidos digitales en Colombia, una cosa es cierta y es que este país poco a poco se inserta en la dinámica y quienes ingresen en este momento en el negocio llegarán, no sin tropezones, a proponer el modelo que en un futuro regirá nuestra economía digital.

Lo que sí me atrevo a decir es que por razones culturales, sociales y económicas no nos podemos pegar de los modelos de otros países, mucho menos los del primer mundo, porque ello nos llevaría a un fracaso seguro.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín