Víctor Lozano es rector de Conocimiento Virtual, una academia de educación no formal que enseña distintos tópicos del mundo Web y basa su metodología en su propia plataforma VML (Virtual Media Learning). Hubo un hecho específico que me motivó a escribir este pequeño post sobre él y su institución.

De hecho, hay varios motivos por los cuales podría uno referirse a Conocimiento Virtual como un caso ejemplar de emprendimiento en esto de los negocios digitales. Entre los que más me gusta, su filosofía:  enseñar sin reservarse nada, venciendo el viejo temor del maestro que es derrotado por el alumno.

Además los docentes están allí porque saben en la praxis de qué es lo que están hablando, en contravía con esa acomodada y malsana costumbre de muchas instituciones educativas de asignarle cursos relacionados con lo digital a quienes, sí, han escrito libros incluso sobre el tema, pero poco o nada se relacionan con un ordenador.

Desde el 2006 esta academia lanzó su propia metodología pedagógica virtual por medio de su plataforma, y “desde entonces hemos formado a más de mil personas en varios países de latinoamérica con unos resultados más que satisfactorios”, com explican en su sitio Web.

Aquí viene entonces la curiosa y, sin duda, tentadora razón por la que decido escribir sobre los amigos de Conocimiento Virtual: por estos días están estrenando una nueva versión de su plataforma educativa, y para celebrarlo están obsequiando a quienes se inscriban en sus diplomados nada más que el iPhone 3G. Víctor Lozano, rector, nos explica de dónde surge esta idea:

Escuchar en este enlace (otra vez WordPress dando problema para insertar audios)

Para saber más sobre esta iniciativa de re-inversión, que a la vez de mercadeo, y tener la confianza plena sobre los motivos “detrás” de esta estrategia (“detrás” entre comillas porque realmente no hay nada detrás diferente a lo que proponen), pueden leer más aquí.

En adición, Víctor explica también que la razón principal para lanzar este tipo de campañas es la de “hacer las cosas diferente”. (Escuchar)

Sé que, como yo, muchos de ustedes estarán antojados. No es necesario vivir en Medellín para acceder a los cursos de esta academia, como ven. La única ventaja adicional que tenemos quienes vivimos en esta ciudad es que podemos ir a la academia a conocer los cerebros tras ella y a familiarizarnos con la plataforma “sin ningún compromiso”, como dicen por ahí.

Finalmente, este artículo no solamente quería llamar la atención sobre tan atractiva manera de mercadear un servicio que, ya por sí solo, ofrece muchas garantías y beneficios en nuestra vida profesional. Es también un pequeño reconocimiento a Víctor Lozano, su gente y su trabajo.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín