Sonará extraño, pero cuando leo eso de político “cibernético” se me hace la imagen de un burócrata cyborg, y por un “taburetazo” me llegué a imaginar a Terminator gobernando California. Más allá de precisiones etimológicas (si el término es adecuado o no), en últimas lo que busca este artículo recomendado de la Silla Vacía es exaltar las capacidades de internauta de uno de los aspirantes a presidencia de Colombia.

Rafael Pardo, un candidato a presidente que poco suena en las encuestas de popularidad, pareciera ganar adeptos en la Internet. Por lo menos se está encargando de que su nombre tenga visibilidad en espacios tan populares como Facebook (perfil) y Twitter (@rafaelpardo).

A principio de año, Andrés Cavelier anticipaba en este blog y en el periódico Portafolio cómo siguiendo el ejemplo de Obama ya en Colombia había “políticos ansiosos por entender el potencial de la Internet”. Para ese entonces parecían intentos simples, ni medianamente parecidos a la campaña net emprendida por Obama.

Sin embargo, el artículo recomendado da cuenta de cómo algunos opinan que este candidato tiene mejores procesos de comunicación puesto que se toma el trabajo de responder y realimentar lo que sus contactos le expresan, sea en temas de trasfondo político o en asuntos cotidianos.

Para finalizar, dos hechos sobre los cuales hay que estar pendientes: el primero, cómo irá incrementando exponencialmente la reseña sobre el uso de Twitter en diferentes ámbitos de la vida pública. El segundo, cuán efectivo podrá resultar para Pardo toda estrategia Web que, sin duda, lo debe tener trasnochando a menudo.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín