Este artículo de la Revista Enter revela cómo para el acceso a Internet en Colombia se aumenta por reglamentación la velocidad mínima de conexión para que sea considerada de “banda ancha”. Las cifras poco dicen, aunque intentan pintar un buen panorama; ¿en algo irá a contribuir la decisión política en términos de-por lo menos- conectividad? Aún no sabemos.

La Comisión de Regulación de Telecomunicaciones comenzará a exigir unos 1.024 Kbps como medida base para ello; el acceso por debajo de esta velocidad seguirá bajo el eufemismo de “conexión dedicada”; habría que examinar la rigurosidad del proyecto de resolución para determinar cuán efectiva es la iniciativa, pues poco sirve un dictamen legal cuando no se actúa sobre la oferta risible que todavía algunas empresas de telecomunicaciones mantienen dentro de sus “paquetes”.

Tengamos paciencia, pero el contexto temporal de esta iniciativa de la CRT da cuenta una vez más del anacronismo de la política colombiana en relación con la tecnología. La demanda hace mucho rato superó las necesidades que pretenden satisfacer estas medidas tardías, que no creo que tampoco garanticen una mayor calidad de la oferta y una mejor relación costo/beneficio para los usuarios.

Laura Camila Caro Salcedo / Medellín