Columna publicada originalmente en Portafolio de Colombia

¿Alguna vez usted ha utilizado Google para buscar información en la Internet? Muy probablemente sí.

¿Alguna vez ha buscando información en Google desde su teléfono móvil? Muy probablemente no. Por ahora.

Si esta última pregunta le parece un poco rara, es el indicio de lo que será el fenómeno más importante de las comunicaciones digitales de la próxima década: la explosión del uso de los teléfonos inteligentes, o celulares con acceso a Internet de banda ancha, como herramienta esencial de comunicación personal y laboral.

Si la década que acaba fue la del acceso a Internet desde el computador, la próxima se caracterizará por la aparición de un sinfín de aparatos y aplicaciones móviles muy poderosos. Comenzaremos a pasar menos tiempo frente al computador y estaremos casi siempre pegados a un dispositivo móvil, nuestra nueva extremidad.

Evidencia de esta tendencia es la inminente aparición en el 2010 del primer teléfono móvil de Google, hasta ahora llamado Nexus One. A principios de diciembre Google le repartió a algunos de sus empleados la primera versión de su teléfono inteligente, lo que ha generado intensa especulación sobre sus planes.

Con esta movida Google y Android, su sistema operativo, van a entrar a competir mano a mano con Apple (iPhone), Nokia, Samsung, Motorola y RIM (Blackberry) por el apetecido mercado de los smartphones.

Un teléfono inteligente es poderoso porque, además del servicio de telefonía, ofrece casi todas las funciones de comunicación de un computador conectado a Internet, como recibir y enviar correos electrónicos, consultar páginas web, realizar búsquedas y transacciones, consultar noticias, publicar y compartir información, y deleitarse con toda clase de juegos.

Pero el gran diferenciador es que el usuario puede acceder a servicios o información de alta utilidad según el sitio donde se encuentre. Esto se conoce como geolocalización.

Por ejemplo, en un futuro cercano un usuario que esté de vacaciones en Cartagena podrá optar por recibir en su móvil más noticias sobre actividades y eventos en esa ciudad que cuando está en Bogotá. Esta es la verdadera personalización de la información de la que tanto se ha hablado.

O un usuario de visita a una ciudad desconocida también podrá escoger un restaurante cercano para almorzar con solo prender el móvil y pedirle recomendaciones. En Estados Unidos ya existen servicios similares aunque no tan sofisticados como Urbanspoon.

La compañía de investigación Gartner estima que en 2009 se vendieron 1,214 millones de celulares en el mundo, incluidos 119 millones en América Latina.

Y cada año aumentará la venta de los teléfonos inteligentes.

En Colombia hay 42,3 millones de líneas celulares, un número importante, pero la gran mayoría son teléfonos prepago o dispositivos que ofrecen funciones básicas. Y sólo hay 719,953 abonados a los costosos planes de Internet móvil, según la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). El iPhone, el smartphone estrella a nivel internacional, es un lujo para los ricos.

Colombia apenas entra a la era de los teléfonos inteligentes. Pero en el próximo lustro bajarán los precios de los dispositivos y del servicio, y será entonces cuando se transforme la manera como los colombianos operen y se comuniquen. Para allá vamos.