Por Andrés Cavelier (@acavelier)

Hace pocos días, el fundador y CEO de Netflix, Reed Hastings, anunció que su empresa de streaming de videos ya opera en 130 países, incluidos todos en América Latina. “Están viendo el nacimiento de una red global de televisión”, dijo Hastings sobre Netflix, que ya cuenta con 75 millones de suscriptores en el mundo, está avaluada en 50 mil millones de dólares (25 veces el valor de la venta de Isagen), y su acción subió 125 por ciento en el último año.

Netflix, el servicio de video bajo demanda a través del cual podemos ver series como House of Cards o Narcos, está disparada. Solo en el 2016 producirá 600 horas de video original, y de acuerdo con Ariel Barlaro, vicepresidente para América Latina de Dataxis, domina el 65 por ciento del mercado latinoamericano de video bajo demanda por suscripción, el llamado ‘S-VOD OTT’.

En Estados Unidos ha obligado a la televisión paga, el cable, a crear servicios similares, como HBO GO. Y tiene a los canales tradicionales de televisión pensando en cómo no perder más audiencia de la que están perdiendo con YouTube y las redes sociales.

Me pregunto, entonces: ¿estamos presenciando la consolidación del Amazon del entretenimiento? Su capacidad de innovación y rápido crecimiento, su destreza para convertirse en un productor de contenido adictivo y su uso del big data para definir la programación que buscan sus usuarios, hacen pensar que Netflix está camino a convertirse en un jugador gigante, no solo en cualquier otro servicio de televisión.

Todavía es pronto para saberlo, ya que el mercado de video bajo demanda es incipiente, recién se está desatando la competencia y aún no ha sido regulado.

Miremos el caso colombiano. Según cifras de Dataxis, de septiembre del 2015, Netflix es líder en Colombia en la categoría de video bajo demanda por suscripción, con 702.000 suscriptores estimados, 28 por ciento del mercado, seguido de CaracolPlay, con 26 por ciento, Clarovideo, con 25 por ciento, y Winsports, con 20 por ciento.

Estas cifras indican, por un lado que el crecimiento de Netflix en el país ha sido muy rápido, si se tiene en cuenta que apenas se lanzó en el 2011 y que su número de suscriptores ya no es una cifra despreciable en una nación con 5 millones de suscriptores a la televisión paga.

Pero también indican que hay varios jugadores fuertes en el mercado, con buenas marcas, ventajas competitivas locales y capacidad de producción de contenido, dispuestos a competir. Eso para no hablar de nuevos competidores, como HBO GO, que ya anunció su llegada al país, Hulu o Amazon, un jugador importante en EE. UU. que aún no se lanza a Colombia.

Netflix enfrenta otros retos en el país, que según los analistas, no son menores. Uno, su capacidad de facturación depende, en gran medida, de las tarjetas de crédito. Dos, no paga impuestos y el Gobierno están estudiando regularlo. Y tres, aunque ofrece mucho contenido, hay otros servicios más robustos. Mientras Clarovideo ofrece 4.800 películas y 660 series, Netflix oferta 2.550 películas y 628 series, explica Tomás Gennari, jefe de inteligencia de negocios de la firma Business Bureau de Buenos Aires.

La competencia en Colombia apenas comienza y se prenderá con toda fuerza cuando llegue al país la banda ancha ‘ultra’, una internet mucho más veloz de la que tenemos ahora.

Netflix es líder en Estados Unidos, a nivel global y en Colombia. ¿Alguien lo puede detener?

Publicado originalmente en Portafolio.